El último anuncio de Tous tuvo como imagen central a las hermanas Loga

Bajo el lema: ‘Te deseamos una normal Navidad’, la marca de joyería y accesorios Tous lanzó un directo mensaje durante esta pasada época de Navidad: disfrutar de la magia de esta época con el cariño de la familia, de manera cercana o incluso en la distancia. Y entre tantas personas que han protagonizado una historia similar, encontramos a Julia y Raquel Loga, un par de gemelas riojanas de 20 años de edad, que luego de un extenso proceso de selección, fueron seleccionadas por la firma para ser el rostro de su campaña.

El dúo son estudiantes de Global Studies en Derecho y Humanidades en Barcelona, pero esta no es la primera vez que incursionan en este medio, ya que habían colaborado con la tienda Pan Blanco, la marca riojana Victoria Shoes o en diversos desfiles realizados para la ESDIR, aunque «todo en versión muy light», señalan.

Una vez que llegaron a la ciudad condal a fin de comenzar sus estudios, por medio de una amiga, lograron entrar a formar parte de dos agencias de publicidad, lo que hasta el momento se trataba de un mundo desconocido para ellas.

Sin que pasara mucho tiempo, llegaron los primeros castings, aunque señalan: «pero aquí nunca se sabe». «Te presentas a muchísimos procesos pero es muy difícil que te cojan. Hemos hecho pruebas para anuncios de yogures, de quesos, de las patatas Lay ‘s… y el último, el de Tous». Pero en esta oportunidad, y debido a la pandemia, la audición se desarrolló de forma online. «Una estaba en Barcelona y la otra en Logroño, confinada por haber estado en contacto con un positivo.

Nos grabamos cada una por separado y lo mandamos». Esta tan solo se trataba de una prueba más, algo que no pensaban que fuese posible. Más de trescientas parejas de gemelas llegaron a presentarse para el anuncio de la marca de Rosa Tous y, repentinamente, quedaron cinco seleccionadas. «Fue muy random. La mayoría de candidatas eran modelos profesionales y nosotras no».

Las gemelas señalan que, una vez que les fue confirmada su participación en el anuncio, debieron pasar por cantidades de pruebas, sin olvidar el confinamiento total y las medidas de seguridad bastante estrictas. R cierran que «El día de rodaje nos llevaron en coche hasta el set de grabación y cuando llegamos allá vimos montado todo un sistema de trabajo tan impresionante que parecía que se iba a rodar una serie de Netflix. Miras a tu alrededor y te das cuenta de que tú formas parte de todo aquello. Es una sensación indescriptible».

Cuando llegó el momento del rodaje: «Ahí te das cuenta de que todas las miradas están puestas en ti y, lo más importante, que todo el trabajo de las personas de maquillaje, vestuario, producción… se refleja en ti. Éramos el espejo de todo un equipo y eso crea mucha presión». En la medida en la que transcurría el tiempo, las hermanas se fueron relajando y de esta manera fue que mostraron su mejor versión. «Fue muy divertido trabajar con todos. El equipo lo hizo fácil y dinámico y si nos equivocábamos, no pasaba nada, se repetía y a seguir».

Cuando se comparte escena con quién, además de ser tu hermana, también es tu mejor amiga, como es el caso de las Loga, «te da mucha tranquilidad y confianza. Además, es una experiencia única y especial que enriquece tu vida y si la vives con tu hermana es lo mejor que te puede pasar».

Siempre resulta una buena alternativa

Este par de hermanas ha reconocido que el mundo de la publicidad las ha enganchado, pero además señalan que se trata de algo complementario a sus estudios. «Nos hemos dado cuenta de que es un universo muy bien reconocido y pagado.

Lo que ganas en un anuncio puede equivaler a un año de investigación universitario, pero queremos seguir cursando nuestras carreras y utilizar la publicidad como una vía de sustento para que no dependamos tanto económicamente de nuestros padres. Hay que tener en cuenta que somos dos estudiando en la Universidad y viviendo en Barcelona…».

Ellas vienen compaginando sus estudios de Derecho y Humanidades, con la publicidad cosa que para ellas resulta ideal, aunque también llegan a admitir que el handicap se trata de un mundo muy inestable. «No sabes cuándo te van a llamar y si lo hacen todo es muy rápido». De momento desean continuar disfrutando de esa experiencia.