El icono de Tous, el Oso se ve homenajeado por su cumpleaños 100

En el año 1920 en Tarragona, el aún bastante joven Salvador Tous Blavi se inicia dentro del mundo de la relojería siendo un aprendiz. Al momento de haber pulido su oficio, decide abrir su primera tienda en la localidad de Manresa, en donde ya habitaba. Gracias a esta apertura, se dio inició al legado que ya ha llegado a sus primeros cien años de vida convirtiéndose en una marca de referencia para todo el mundo.

La historia de esta firma también se trata de una historia de amor, si, la de Salvador Tous Ponsa, quien es el hijo del fundador, y de Rosa Tous. “Ella era muy guapa y yo era bastante feo, algo que requiere un esfuerzo de persuasión”, de esta manera lo reconoce Tous en el documental donde se ahonda en la compañía y que ha sido lanzado para conmemorar su centenario: “Oso”.

Y es que desde el primer momento en que el matrimonio Tous Oriol se puso al mando del negocio, este se convirtió en un negocio global. Rosa Tous nos cuenta: “Mis padres formaron el tándem perfecto que más tarde globalizará el pequeño negocio familiar”, ella es una de las cuatro hijas de Salvador Tous y Rosa Oriol, pero además es la actual vicepresidenta en la empresa que cuenta con más de 4.000 empleados en todo el mundo y tiene presencia en más de 50 países a través de más de 700 tiendas.

Esta es una revolución que salió de Manresa hacia el mundo, y que fue liderada por quien es la matriarca de la familia. Yendo más allá de las tendencias, Rosa Oriol logró desarrollar un nuevo lenguaje, donde se democratiza la joyería, rompiendo esquemas dentro del sector. Creo diseños que son cómodos y modernos, a base de piezas que son sencillas de llevar, y además hechos por y para mujeres con un precio asequible.

Rosa también se ha convertido en el rostro más mediático de la familia, acompañada del éxito del oso, que en la actualidad es el icono de la compañía. “El oso Tous” representa uno de los valores más fundamentales de la marca y ello se debe a que se lo identifica en todo el mundo: “la ternura”. Ella cuenta que “Durante más de 30 años de historia, el emblema de la marca -el oso- ha emocionado a todo tipo de personas y se ha convertido en un amuleto de la suerte para muchos, yo incluida. De formas redondeadas y carácter emocional, se ideó para evocar los recuerdos más dulces de la infancia y creo que lo hemos logrado”.

El conocido símbolo de la marca encontró sus orígenes por el año 1985 gracias a un flechazo que la joyera sintió llegar ante un peluche traído de un viaje hecho a Milán, con lo que se dio cuenta de la capacidad con la que contaba el muñeco para trasladar a todos a la dulce infancia. Siendo una gran visionaria, Oriol se encargó de transmitir sus ideas a quienes eran los encargados del diseño quienes fraguaron lo que en la actualidad se ha convertido en el embajador de un estilo propio.