Así va a cambiar el turismo en el mundo «post COVID-19»

Entre los países más afectados por el coronavirus se encuentra España, y en consecuencia ha sido uno de los que ha implementado las medidas más agresivas para su contención. Dichas medidas afectaron gran cantidad de sectores, y en medio de todo el turismo ha sido una verdadera víctima.

Tanto así, que de acuerdo a los últimos datos, estos señalan que en abril hubo un hundimiento del 100% del turismo en este país, dicha cifra histórica y además supone un duro revés ya que esta actividad supone un 12% del PIB.

Sin embargo, este es un sector que se encuentra poniendo a prueba su resiliencia, y en tal sentido ya son muchos los que han comenzado a innovar y adaptarse a esta «nueva normalidad» a fin de acoger a los turistas dentro de un mundo que se ha visto afectado por el COVID-19.

Al final del túnel se puede ver luz y con ello la sucesión de las distintas fases de desescalada, así como también, la disminución en lo que respecta al número de contagios, lo que ha aportado un importante punto de esperanza, tanto a los ciudadanos como a las compañías que intentan buscar ofrecer diversas alternativas turísticas que sean seguras y que se encuentren adaptadas a las nuevas circunstancias.

Hacer una gran apuesta por el turismo de proximidad

Debido a que se carece de información en referencia a cómo irá evolucionando la situación en el transcurso de los próximos meses, y en vista de la imposibilidad de poder realizar planes a largo plazo, esto provocará una apuesta segura por el turismo local o de proximidad.

En tal sentido, las prioridades ya no se encontraran centradas exclusivamente en el destino, y también en la compañía con la que se disfrutará de dicho retiro, aspecto que ha cobrado la mayor relevancia luego del confinamiento. De acuerdo a los datos de la plataforma de intercambio de casas, más del 70% de los españoles optarán por el turismo doméstico como medida preventiva.

Un mayor incremento en las medidas de seguridad

Debido a la aparición del coronavirus, se han impuesto nuevas fórmulas a fin de garantizar el cumplimiento de las diversas medidas sanitarias y también de seguridad. El propósito se encuentra en proteger la salud, pero también de evitar nuevos contagios y con ello alejar al país de una posible recesión dentro del proceso de desescalada que se encuentra viviendo en la actualidad.

De esta manera, el intercambio de casas se ha venido alzando como una alternativa a los modelos de turismo masivo, como hoteles y apartamentos de alquiler turístico, pues esta se trata de una actividad con la que no se comercializa, pero además se basa en la comunicación entre dos miembros que tienen la posibilidad de definir las soluciones más adecuadas en cuanto a higienización y seguridad para ambas partes, como la entrega de llaves y limpieza de la propiedad.

Una mayor demanda de las experiencias no masivas

En el contexto que nos encontramos en la actualidad, se deben imponer nuevas fórmulas de turismo con las que se permitan experiencias inmersivas en el lugar de destino, como disfrutar de la naturaleza, la riqueza local y la tradición y cultura, así como de la compañía.

El objetivo se encuentra en disfrutar de los destinos, en lugar de consumirlos como habitualmente se hacía en el turismo tradicional antes de la llegada del COVID-19. Los lugares que hasta entonces eran los menos masificados, como los que involucran un ambiente rural o pequeños pueblos, ahora pasarán a ser una de las opciones más adecuadas, ya que aseguran que se cumplan con las medidas de distanciamiento social que son necesarias para conseguir una evolución natural después del confinamiento.